La historia del Chocolate

Excelente y caprichoso, el chocolate es uno de los pecados que cometemos casi a diario, pero no siempre fue tan fácil.

Un poco de historia del chocolate

Deseado desde hace más de 3.000 años, según apuntan las nuevas investigaciones que se han realizado acerca de su origen, llegó a convertirse en moneda de cambio por su incuestionable valor.

El chocolate se descubrió casi por casualidad, mientras los indígenas de América Central preparaban su cerveza con la pulpa de las vainas del cacao y decidieron probar a utilizar los desechos de este proceso.

[Tweet “El chocolate fue descubierto por los indígenas mientras preparaban cerveza con vainas de cacao.”]

El árbol del cacao era el árbol más hermoso en el paraíso Azteca y a él se le atribuían múltiples virtudes, entre las que se encontraban desde la de proporcionar la sabiduría, hasta la de curar enfermedades, y era muy recetado por sus médicos por sus propiedades tanto relajantes, como reconstituyentes o estimulantes. Utilizando también la manteca de cacao como remedio para curar las heridas.

Cristóbal Colón fue el primer hombre que recibió de parte de la sociedad azteca y como ofrenda de bienvenida unos sacos de unas habas oscuras que ellos utilizaban no sólo como alimento, sino también como moneda. Sin embargo fue Hernán Cortés el que, 22 años más tarde, envió un cargamento de ese producto a España.

Los Mayas, fueron los primeros que dieron con la preparación de un brebaje amargo que hacían con las semillas de cacao, llamado “chocolha”, muy apreciado y que sólo podían beber reyes y nobles.

Pero ya en España, los monjes intentaron adaptar esa bebida al paladar europeo sustituyendo las distintas especias, que en el nuevo continente se utilizaban para preparar ese brebaje, por miel, azúcar y leche. Guardando la Corte el secreto de dicha preparación durante más de un siglo durante el cual sólo los monjes eran conocedores de la manera de convertir el cacao en chocolate.

A pesar de tanto recelo, el chocolate no tardó en llegar a otros países y hacerse popular. Tanto, que empezó a ser vendido como pastillas y consumido en los hogares.

Fue un francés residente en Londres en 1657, el pionero en abrir una tienda que vendía estas pastillas de chocolate. Y se hizo tan popular que el gobierno lo grabó con un impuesto que le daba a éste el valor equivalente a ¾ de su precio en oro.

En Suiza no se fabricó hasta el siglo XIX, siendo Henry Nestlé uno de los mayores responsables de otorgar fama al chocolate suizo.

No obstante, fue durante la Segunda Guerra Mundial cuando el chocolate se hizo más popular puesto que resultó ser un alimento muy energético, fácil y cómodo de transportar.

Hoy en día, accesible a todo el mundo, el chocolate sigue siendo uno de los productos más deseados por la sociedad. Y, no sólo podemos, sino que debemos obsequiarnos con estos pequeños placeres, sin ningún temor, si lo hacemos con chocolates de calidad, como un buen chocolate ecológico, elaborado sin químicos, ni aditivos y de manera artesanal.

Continúa leyendo la segunda parte de la entrada: Chocolate Ecológico. Beneficios nutricionales y para la salud

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